El salir a cenar es todo un arte, más cuando sales a cenar a un lugar que no sean los tacos de la esquina donde la carne es de dudosa procedencia. Cuando te digo salir a cenar, es salir a cenar. Y me ha pasado que varias veces salgo a cenar y no sé que vino elegir, y te soy honesto, más de una vez he seleccionado vinos que simple y sencillamente no armonizaron con la cena.
En base a estas experiencias y aprendizajes he recopilado los 10 secretos para elegir un vino en cualquier lugar.
1. Pide la carta de vinos. Aunque parezca obvio, muchos de nosotros creemos que llegando al restaurante vas a encontrar esa botella del año del caldo que tomaste cuando estabas recibiendo el nuevo milenio. Ten en cuenta que cada restaurante arma su carta de vinos más o menos en relación a los platillos que sirven.
2. Planea tu comida/cena. Ya que te entregaron la carta de vinos, antes de abrirla dale tiempo a tu(s) acompañantes de que vean el menú y pregunta que se les va a antojando. Al mismo tiempo procura ir identificando los elementos de los platillos que están seleccionando, recuerda que el tomar vino es cuestión de armonizar los sabores.
3. Cuando una botella no es suficiente. Dependiendo de la cantidad de personas que te acompañen y su capacidad de tomar alcohol sin que se les suba, puede que una botella sea poco o sea mucho. Además toma en cuenta si se va a tomar un aperitivo o una entrada. Si vas a ordenar una entrada suave y el plato fuerte de sabor intenso, no tengas miedo en pedir un vino suave y otro con más potencia en el plato fuerte.
4. El color nunca importa. Como lo expliqué en el post “Los 5 mitos del vino” no sigas el convencionalismo y ordena de acuerdo a los sabores que se presentarán en la mesa.
5. Cuando el bolsillo sufre. Recuerda que no siempre el mejor vino es el más caro.
6. No impongas, mejor propón. Si algo hace que me hierva la sangre es la gente que impone su egocentrismo antes que la consideración, si encuentras un vino que te parece adecuado coméntalo con tus acompañantes y percibe sus opiniones. Nunca sabes si alguno de ellos ya probó ese vino y no le gustó.
7. Pregunta si existe alguna añada en especial. Algunos años son mejores que otros, te recomiendo que tengas a la mano esta tabla la tengas en mente.
8. Reconocimiento visual. Ya que encontraste esa botella que disfrutarás en tu comida, pide que te traigan la botella para que inspecciones el corcho, la etiqueta, que no esté “chorreado” o filtrado el vino.
9. Primera percepción. Una vez abierto el vino los meseros tienden a darte un poco del vino, esto es para corroborar que se encuentra en buen estado. Posteriormente pide un decantador para dejar el vino reposar una hora antes de consumirlo.
10. Preguntando se llega a Roma. Si ya de plano no sabes ni te decides, los meseros/capitanes son tus mejores aliados, de un apuro si te sacan pero también hay que darles su propina.

Abril 28, 2009 a las 5:00 pm |
hola saludos:
A mi me interesaria saber mas sobre las botellas de vino , en particular por que se ve ese efecto chorreado en ellas.
Agosto 5, 2009 a las 2:50 pm |
Deseo inicar en un restaurante con una pequeña cava de vino, que me recomiendan y no tengo tanto presupueso, el restaurante sera de comida mediterranea, pocos alimentos de mariscos, (mejillones, Pescado y cigatas) mas pastas pato y codornices
Saludos
Cheko