Estimado adorador del Vino, en este post exploraremos las bondades del Vino Mexicano y su versatilidad para adaptarse a la vasta y extensa comida mexicana. Los platillos que se seleccionaron para este post son de buen sabor que muchos de nosotros hemos comido y nunca habríamos pensado en combinarlos con una buena copa de Vino Mexicano.
Partamos del principio que el Vino Mexicano tiene carácter y potencia. Como no hay una uva característica del Valle de Guadalupe o de Parras, podemos experimentar con varias uvas y sus integraciones con el Vino. De hecho, para estos platillos los Vinos de Casa Madero y Monte Xanic serían los más apropiados debido a su gran elaboración y su agradable sabor.
La mezcla de Cabernet Sauvignon y Merlot de Monte Xanic ha estado ganando una gran cantidad de premios últimamente y el Shiraz de Casa Madero no se queda atrás, es por esto que te los recomiendo para estos platillos:
1.- Pollo en Mole Negro: El Mole Negro de Oaxaca es uno de los sabores más complejos e interesantes que pueden existir en este mundo, su fusión y variedad de ingredientes aportan una base para que un Vino demuestre sus cualidades.
¿Porqué va bien con el Vino?: Debido a que a los 6 tipos diferentes de Chiles, Tortilla quemada, Chocolate Mexicano, Tomatillos, Tomates, Plátano frito, Cacahuates y varios ingredientes ancestrales forman una textura inigualable. Además, el sabor del Mole con el Vino es inexplicable, es una fiesta de sabores y debido a la consistencia y sabor va muy bien con un buen Vino Mexicano.
2.- Chiles en Nogada: Otra delicia culinaria mexicana que ha trascendido las fronteras del espacio y el tiempo. El secreto reside en los Chiles Poblanos y en la Nogada con sus Granadas rojas.
¿Porqué va bien con el Vino?: Debido a que los sabores del platillo en sí son medios y no opacan la presencia de un buen Vino. Además, la Nogada sirve como lubricante para evitar que el paladar se reseque cuando se está comiendo el resto del platillo.
3.- Cochinita Pibil: Uno de los platillos más representativos de la cocina mexicana. Así como el Mole, la Cochinita Pibil consta de un guiso de puerco con una salsa basada en Achiote, jugo de Naranja y otros ingredientes.
¿Porqué va bien con el Vino?: La combinación del Achiote y el sabor de la carne de puerco marinada, representa una excelente base para que un Vino de media potencia pueda acompañar y complementar los sabores que nos brinda el platillo.
4.- Tasajo en Salsa de Pepita: La “Comida Grande de Chiapa” un platillo a base de carne salada finamente rebanada bañada en una salsa cremosa de pepita. Un platillo sin dudas que en el papel no se ve tan suculento, pero una vez que lo pruebas no lo puedes dejar. No por nada le dicen “Comida Grande de Chiapa”.
¿Porqué va bien con el Vino?: El platillo es ideal para cualquiera de los dos vinos, ya que la salsa de pepita permite que el vino presente los sabores de moras rojas y negras que hacen una mancuerna perfecta.
5.- Queso Fundido en salsa de Huitlacoche: Hasta hace poco desconocía este platillo pero en una vuelta a “La Escondida” encontré este platillo que no tiene comparación. Una cama de queso chihuahua fundido con una amplia dotación de Huitlacoche en su jugo o caldo. En tacos con unas Tortillas de Maíz Azul y me quedo sin palabras.
¿Porqué va bien con el Vino?: El platillo es todo un reto para los paladares expertos, ya que el Huitlacoche es muy viscoso en cuanto a sabor se refiere y tiende a dominar el paladar. Para este platillo necesitamos un vino que pueda competir con la inmensidad de sabor que presenta, el Shiraz es la mejor opción.
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En el próximo post: Tinto, blanco… ¿rosado?… ¿verde?
¡Hasta la próxima!…”In Vino Veritas”

Octubre 27, 2008 a las 6:08 pm |
En lo personal les recomiendo La Fonda Mexicana para comer con vino, hay unos cortes de carne deliciosos…